martes 10 de marzo de 2009

PREGÓN DE DIEGO ROMERO PÉREZ . 1984

LISTA DE REPRODUCCIÓN COMPLETA

10 VÍDEOS. Incluida la presentación


lunes 9 de marzo de 2009

CONCIERTO DE LA BANDA MUNICIPAL DE VALVERDE



lunes 16 de junio de 2008

Iluminación de Estación AVE Zaragoza Delicias


martes 18 de marzo de 2008

ILUMINACION DE EDIFICIOS


AROAL Architecturalighting


sábado 8 de marzo de 2008

AROCAL. Centro de Datos.Elecciones al Parlamento de ANDALUCIA .08


lunes 18 de febrero de 2008

MADRUGADA DE VALVERDE.1981






PROCESIÓN DE "EL SILENCIO" O DE LOS CAPIRUCHOS NEGROS.Valverde del Camino (Huelva).
Cada madrugada del Viernes Santo, a las cuatro en punto, suena la campana de la espadaña de la la Ermita del Santo, se abre la puerta y comienza el discurrir de nazarenos negros, "alternando luz con sombra". Es la Pasión según Valverde del Camino.
http://es.youtube.com/view_play_list?p=969D415F087E98E2
La grabación está hecha, como se indica, en 1981 y el pregón lo escribe y pronuncia Diego Romero en 1984; sin embargo, es de resaltar que parece como si ambos siguiéramos el mismo guión, él en la descripción declamada y yo en el desarrollo de las imágenes, coincidiendo los dos en resaltar los mismos detalles y circunstancias. Se destacan momentos "muy especiales" a lo largo de toda la procesión: lo que viene a demostrar la existencia de una liturgia que no debe desvirtuarse y mucho menos desaparecer.
En "CAPATAZ" resulta patético y pone los bellos en punta el golpe de martillo y el ¡Ahhh.....! unánime de la cuadrilla en la levantá.
En "VERÓNICA" es muy entrañable el momento en que Ana Maria comienza a descender la Cuesta del Santo; en un plano se cruza con su hermana Alicia, que, siete años después, será la verónica que aparece vistiéndose.
En "LA PRIMERA SAETA" se "oye" el silencio al iniciar Joselito su saeta con el Paso todavía dentro de la Ermita y, lamentablemente, se escucha demasiado la voz del capataz.
Desde que el Paso se levanta para iniciar su salida, todavía dentro de la Ermita hasta que se baja, al inicio de la tercera saeta que canta Germán (q.e.d.), transcurren 16 minutos con el Paso levantado.
En "NEGRO SILENCIO DENSO" se impone la luna llena (no falta cada madrugada de Viernes Santo); pero lo que más llama la atención es el momento en que aparece (angulo inferior derecho del plano) "la puerta entreabierta donde la abuela, entre lágrimas, explica a su nieto...".
En "COSTALEROS" es sobrecogedora la luz del candelabro delantero derecho del Paso reflejada en la Puerta de la Laja de la Parroquia y el trabajo bien hecho de los costaleros.
Saludos

Andrés Romero Álvarez

El Verbo se hace imagen, y la palabra, silencio


He tenido que recorrer en años el curso que indica el reloj al comienzo del primer vídeo en busca de la hora fijada: las cuatro de la madrugada del Viernes Santo; de cualquier Viernes Santo en Valverde del Camino, mi pueblo. Obediente a sus manecillas, mi vida ha empezado a girar hacia atrás. Hasta mi niñez: a mis amigos de niño, a los mayores −entonces más jóvenes que yo ahora− que me enseñaron a ponerme el cincho, que con movimientos apresurados cortaban en seco cualquier intento de hablar una vez calado el capirucho, a los preparativos ilusionados (el gorro que se había quedado chico, gotas de cera que había que eliminar de la túnica a base de plancha sobre papel de estraza), a aquellas calles de piedra resbaladiza por la humedad de la madrugada, a la Ermita de la Trinidad intentando suplir la Cuesta del Santo…

Nervios dentro de la Ermita, voces, un rezo. Se oye el bullicio de la calle. Dan las cuatro. Se abre la puerta. El gentío va imponiendo su silencio.

Lo que AROAL ofrece en estos vídeos resulta imposible con sólo medios técnicos; nos habría privado de la sustancia de haberse ceñido exclusivamente al discurso de un pregonero, no pasaría de documental frío si se hubiera limitado al relato filmado de lo que pasa ante el público agolpado para ver la procesión. Andrés Romero ha hecho lo que tiene obligación de hacer el artista: se ha metido en las emociones de capiruchos y público; ha saboreado el aroma de los claveles que alivian las caídas del Cristo; ha recordado las ilusiones plasmadas los mil detalles del Paso; se ha disfrazado de luz y ha jugado con sombras, reflejos, puertas entreabiertas; ha sentido el escalofrío del “7 del maestro Melones”; ha hecho suya la hermenéutica de su tío Diego… y con todo ello nos ofrece al Verbo hecho imagen tal como Valverde lo moldea en la madrugada del Viernes Santo.

El evangelista teólogo, Juan, formula el misterio básico del cristiano, la encarnación, con estas palabras: “El Verbo se hizo carne”. Este misterio toma cuerpo entre la gente de Valverde tal como nos enseña Andrés Romero en estas imágenes. En ellas nos sale al encuentro, tal como se vive y se siente, la simbiosis entre misterio y creyente. Sólo hay que entregarse a su contemplación. Lo demás viene dado por añadidura.

Sólo me atrevería a señalar un par de momentos que me han impactado especialmente.

En primer lugar, la primera saeta nada más asomar el Cristo por la puerta de la Ermita. La saeta, que por su nombre mismo es dardo directo, alejada de rodeos, sale de la boca y el corazón de un no profesional, que tiene que limitarse a pedir perdón “Padre mío, por que yo cante una saeta. No la canto porque sé; es que tengo una promesa”. Es una voz pura, no cultivada, más bien frágil. El silencio de quienes lo rodean se percibe como un asentimiento más expresivo que cualquier aplauso. Emocionante.

En segundo lugar, el juego entre oscuros y luna en el “Negro silencio denso”, incluida la tímida claridad de la puerta entreabierta en que aparece una mujer.

Y en tercer lugar, el detenimiento con que se sigue el movimiento del Paso durante su entrada en la iglesia parroquial. Es la mejor exégesis visual del trabajo de los costaleros. Con toda razón el vídeo lleva por título “Costaleros”.

No es casual que Andrés Romero Álvarez haya traído a sus vídeos la palabra de Diego Romero Pérez; éste era experto en el amor al Señor del Santo, y orador y poeta suficientemente dotado para describir y cantar lo que las imágenes nos acercan. La simpatía entre ambos artistas es total. Hasta el punto de que no sabemos muy bien si la palabra está desentrañando la imagen, o es la imagen la que está desvelando la palabra.

Al fin y al cabo, sé que los dos lo que quieren de verdad, con su Verbo hecho imagen, es dar paso al silencio.

Daniel Romero
Toledo, febrero de 2008



Cristo de los Molinos, molinero, el del incansable resuello

En el video nos trasladamos en la noche de los tiempos a un Valverde cercano pero con cierto halo de misterio. La ermita preciosa, incluso estando simplemente encalada sin sus actuales ornamentos barrocos y con su antiguo portón de madera, que puntualmente se abre a las cuatro de la madrugada.

Grandiosas las imágenes del Señor del Santo a contraluz, entrando ya de mañana en su ermita mientras que el sincronizado montaje de Andrés nos introduce la plegaria del Notario a su Cristo de los Molinos: “No dejes que Valverde caiga en la tentación de la vulgaridad, de la rutina, que se refugie cobardemente en el ínfimo trastero de la casilleta. […] A la juventud dale coraje para emprender el camino hacia ese mediodía que ha sido siempre nuestro sino. Mediodía que quiere decir imaginación, creatividad, espíritu de lucha incluso para fracasar en el empeño. Tú también fuiste un gran fracasado” Son palabras que no tienen fecha de caducidad y no hace falta ser cristiano para suscribirlas y entenderlas. Igual pasa con el mensaje que nos traslada el Señor del Santo caído en el suelo.

Es un video de detalles del que bien conoce la procesión del negro silencio denso y que sabe contarlo con imágenes y sonidos. Las ordenes iniciales antipáticas del mayordomo en los preparativos que por metamorfosis se convierten en una procesión perfectamente ordenada que baja por la cuesta del Santo buscando la Iglesia. Descubrimos cuales deben ser los rasgos de la Verónica representada por una guapa valverdeña, fíjense como el Notario cambia el tono de voz para hablar de ella. Impresionan las saetas y el silencio que se mantiene tras ellas, la de Germán pone los pelos de punta. Como impresionan hasta llegar a emocionar la luz de las velas de cientos de promesas apretujadas, valverdeños que van detrás de su señor del Santo. La entrada en la Iglesia se funde con palabras de ánimos a los costaleros.

Quiero ver contrastes en la madrugada de Valverde. El silencio y la austeridad de los capiruchos negros con la blancura y belleza de la Verónica. La triste y humilde figura de un cristo caído con la hermosura de su paso procesional. Las marchas fúnebres, El Siete, con las marchas más propias de los pasos de vírgenes bajo palio.

Más detalles. Los gritos del capataz que rompen el silencio de la madrugada, aunque el Notario pide susurros. El esfuerzo cercano de los costaleros en la levantá “ese no ver para que otros vean”. Nazarenos con olor a campesinos venidos de ese mediodía que siempre ha sido el sino del valverdeño. Y para terminar ya de recogida, las vidrieras de Carmen Laffón encendidas con las primeras claras del día, mientras los costaleros dan la última chicotá dentro de la ermita.

No conocí en vida a Diego Romero (El Notario). Mentiría si no dijera que lo que más me ha impresionado del documental sobre la procesión del Señor del Santo es su voz desgarrada en el pregón de la Semana Santa de 1984. Siempre asociaré al Notario con su Señor del Santo, al Cristo de los Molinos, molinero, el del incansable resuello.

Manuel Cayuela Mora
Administrador de
http://manolocayuela.blogspot.com

EXPEDI VÁZQUEZ, jóven promesa del cine andaluz con un corto a punto de estrenar, me envía el comentario que reproduzco a continuación.
Viniendo de alguien que quizás no hubiera nacido cuando se grabó este vídeo y conociendo la preparación de esta nueva hornada que empuja con muchísima fuerza en el audiovisual andaluz y español, me llena de satisfacción.
Desde el punto de vista artístico, me gustaría hacer referencia a las dificultades técnicas que presentaba hacer un documento audiovisual de este tipo en aquella época y con una sola cámara para hacer este tipo de montajes.

Realmente es sobrecogedor el sentimiento que logran transmitir estas imágenes acompañadas del sonido real que recogía la cámara en directo. La sensibilidad en el desplazamiento de la misma en paneos y panorámicas y en la utilización del zoom in/out.; la elección de una perspectiva adecuada a cada momento y la rápida recogida de cualquier detalle que se paseaba delante del objetivo de esta cámara hábilmente utilizada por Andrés Romero.

Hay detalles realmente sorprendentes desde el punto de vista expresivo; tales como el contraste entre la luz y la sombra dándole importancia a esta última. En este punto coincide plenamente con mi criterio, siempre lo diré, es más importante sugerir que mostrar. Varios entrelazados bien usados refuerzan momentos emotivamente claves en la obra, y la voz en off del pregón a la vez que se visualiza lo hablado con todos estos recursos antes citados, es otro detalle más de buen gusto en el uso de la imagen y el sonido.

En el tercer video hay momentos espectaculares, como la vidriera y al final la parte de arriba de la iglesia como si de un paso de Semana Santa se tratara. Muy simbólico, muy bien hecho, así como la luna, la puerta entreabierta en la oscuridad de la noche,… El penúltimo video es el más emotivo, el summun de todos estos detalles que he citado rozando el lenguaje cinematográfico.

Además, la forma de captar las figuras en sombra, atravesando armoniosamente el silencio de la noche, dejan ver el punto de vista y la sensibilidad de quien sostiene y dirige en estos momentos nuestra mirada a través de su herramienta: la cámara que quiso inmortalizar aquella noche.

Sinceramente, un documento digno de mención que debes guardar como oro en paño y que espero muestres al pueblo en la fecha en que corresponde.


Expedi Vázquez Castilla



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